En primer lugar la historia debe gustarnos a nosotr@s y debe apetecernos contarla, a veces necesitamos de varias lecturas de una misma historia para encontrarla el placer, a veces debemos leer muchas historias para dar con la que nos llama la atención, siendo conscientes de cuales son los intereses de l@s niñ@s a los cuales nos dirigimos.
Ejem: por lo general las historias sentimentales o de amor de pareja no son temas que les interesen demasiado a edades muy tempranas, hay que tener especial cuidado con las historias de terror ya que son fácilmente impresionables y podemos dejarnos llevar por la excesiva transmisión de impacto, las historias con moralinas muy marcadas, no dan libertad para sacar conclusiones inconscientes, mucho más ricas que los preceptos, las historias sátiras e irónicas, pueden dañar el sentido crítico de l@ niñ@, que aún no está desarrollado, creándoles confusión, incluso desconfianza en el ser humano.
Ejem: por lo general las historias sentimentales o de amor de pareja no son temas que les interesen demasiado a edades muy tempranas, hay que tener especial cuidado con las historias de terror ya que son fácilmente impresionables y podemos dejarnos llevar por la excesiva transmisión de impacto, las historias con moralinas muy marcadas, no dan libertad para sacar conclusiones inconscientes, mucho más ricas que los preceptos, las historias sátiras e irónicas, pueden dañar el sentido crítico de l@ niñ@, que aún no está desarrollado, creándoles confusión, incluso desconfianza en el ser humano.
En segundo lugar debemos elegir una historia adecuada para la edad de l@s niñ@s a l@s que nos dirigimos, pudiendo adaptar algunas historias no propias de la edad a la que nos dirigimos.